“Inversiones en Biobío: ¿Cómo atraerlas para la urgente reactivación de la región?” fue el título del conversatorio que la U. San Sebastián y la Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío, realizaron esta mañana en el campus Las Tres Pascualas.
Al comienzo de la actividad, Ronald Ruf Wilkomirsky, gerente general de la multigremial, destacó la importancia de la inversión y cómo esta influye en el bienestar de las personas. También, alertó sobre la inseguridad que afecta al país y sus efectos en el interés de los inversionistas. «Los privados necesitan tener incentivos que, en general, vienen de las políticas públicas. (…) Eso se hace con certezas en términos jurídicos, porque si un proyecto es legal y socialmente aprobado, no puede terminar judicializado, sino que se tiene que ejecutar», expresó.
Institucionalidad ambiental
Ramón Barúa Costa, director ejecutivo de Aclara, detalló el proyecto de tierras raras en Penco y la importancia de las energías verdes para Chile y el mundo. Asimismo, recalcó lo crucial que es proporcionar las condiciones para que las empresas extranjeras inviertan en el país.
«Entre Europa, Estados Unidos, Japón y Australia, hemos cuantificados en US$500 billones lo que los gobiernos, de dichas naciones, han dispuesto para invertir en proyectos de tierras raras. Chile también puede participar, porque tiene las universidades, el talento y los minerales, pero debe reaccionar rápidamente para poder competir con las potencias mundiales que identifican esto como una oportunidad de negocio”, señaló.
En esa misma línea, Javier Sepúlveda Sepúlveda, seremi de Economía del Biobío, aseguró que su cartera tiene considerado lanzar una plataforma virtual que aúne gran parte de los permisos que necesitan las empresas para instalarse. A su vez, dijo que se contratarán a más profesionales con el fin de agilizar los procesos de resolución ambiental.
“Hay múltiples factores que hacen que no sea atractiva la Región del Biobío, porque la inversión llega al país. De hecho, en el 2022, la inversión extranjera superó los US$ 15 mil millones, lo que no pasaba desde el 2015. Una de las razones es que la actividad minera en el norte es más interesante que las potencialidades que se encuentran en la región”, indicó.
Por su parte, María Olivia Recart Herrera, ex subsecretaria de Hacienda, valoró que la institucionalidad ambiental permita mejorar los proyectos mediante la conversación con los vecinos que viven cerca de las obras. “La institucionalidad pública se ha adecuado al futuro. A diferencia de lo que sucedía hace 15 años, cuando la minería tenía bajos estándares ambientales. Pero no era porque las mineras fueran malas sino, porque no era tema en ese momento”, dijo.
Foco de inversiones
Jorge Sabag Villalobos, vicerrector de la USS Sede Concepción, puntualizó que, desde la pandemia, la inversión en la Región del Biobío ha decaído sostenidamente, lo que ha afectado a la zona que había sido líder en desarrollo. “Este encuentro nos permitió reflexionar y conversar con actores relevantes sobre cómo poder reactivar la economía regional. Porque se han hecho muchas cosas importantes en la región, por ejemplo, el proyecto MAPA, pero otras iniciativas han quedado en el camino, lo que no ha permitido concretar más inversiones”, dijo.
En el conversatorio, José Barrales Ruiz, doctor en Economía y académico de la USS, expuso sobre los focos de inversión en la Región del Biobío y la carencia de datos públicos. “Es súper importante medir los impactos de nuestra economía, porque la estructura nacional es diferente de la regional. Por tanto, debemos generar métodos basados en nuestra realidad y, para eso, deben juntarse la empresa privada, el gobierno regional y la academia. Si logramos unir estos tres sectores podemos tener muy buenos índices y proyecciones de impacto”, afirmó.