Publicado el 20 enero, 2026 a las 12:13 pm / Breves / Destacamos / Noticias / 384 lecturas

El motor de la solidaridad: Sotral y los microempresarios del transporte se despliegan para ayudar a los damnificados

Por: Prensa Radio Patagual

En los momentos más oscuros, cuando el fuego amenaza la tranquilidad de nuestras tierras, surge con fuerza esa cualidad que nos define ante el mundo: el corazón inmenso de los chilenos. Dicen que somos «campeones mundiales en solidaridad», y hoy esa frase deja de ser un dicho para convertirse en una realidad que recorre las carreteras de nuestra región.

Sotral: Los primeros en encender sus motores por el prójimo

La empresa de transporte de pasajeros Sotral ha dado un paso al frente, demostrando que detrás de cada máquina hay un compromiso profundo con la comunidad. Han sido los primeros en poner su flota a disposición, no para sus recorridos habituales, sino para una misión mucho más noble: el traslado de personal de emergencia y el transporte de suministros vitales hacia las zonas más golpeadas por los incendios forestales.

Esta iniciativa gremial es un ejemplo de cómo los microempresarios locales, lejos de quedarse de brazos cruzados, se transforman en el soporte logístico que quienes más sufren necesitan hoy.


Un Terminal convertido en Centro de Esperanza

Pero la ayuda no se detiene en el transporte. Sotral ha transformado su propio Terminal de Buses en Lota en un punto de encuentro para la generosidad. Bajo el lema de que «nadie sobra en esta tarea», la empresa ha iniciado una campaña solidaria invitando a todos los vecinos, amigos y familiares a colaborar.

¿Cómo puedes ayudar? El centro de acopio está recibiendo de manera urgente:

  • Alimentos: No perecibles, barras de cereales y agua embotellada.

  • Salud: Bebidas isotónicas y gotas oftalmológicas (vitales para brigadistas y afectados).

  • Higiene: Pañales y artículos de aseo personal.

📍 Lugar de Acopio: Calle Matta #148, Comuna de Lota (Terminal de Buses).


Un llamado que nace del alma

Esta instancia, que une a agrupaciones gremiales, clubes deportivos y vecinos, es una acción digna de imitar. Es el recordatorio de que, aunque el fuego destruya lo material, no puede quemar la voluntad de un pueblo que se levanta unido.

Hoy el llamado es a no bajar los brazos. Los microempresarios ya pusieron las máquinas; ahora falta tu aporte para llenarlas de esperanza.