Con una misa en la Parroquia San Pedro y la instalación de una placa conmemorativa en el sector de Ilihue, familiares, amigos y vecinos de la zona rindieron tributo al exmandatario a 24 meses del trágico accidente.
El 6 de febrero se cumplieron dos años desde que el helicóptero pilotado por el expresidente Sebastián Piñera capotara en las aguas del Lago Ranco. Para conmemorar su legado y su vínculo con la zona, la familia Piñera Morel regresó al sur de Chile para una jornada marcada por la reflexión y el recogimiento.
La jornada comenzó con una misa en la Parroquia San Pedro de Lago Ranco, donde asistieron su viuda, Cecilia Morel, sus hijos y figuras cercanas a su administración. El ambiente estuvo cargado de emoción, reflejando no solo la pérdida de una figura pública, sino la de un vecino que durante años eligió esta localidad como su refugio personal.
El hito más significativo de este segundo aniversario fue la instalación de una placa conmemorativa en el sector de Ilihue, el punto más cercano al lugar del accidente.
El simbolismo: La placa busca ser un recordatorio permanente de su paso por la vida nacional y su amor por la Región de Los Ríos.
La comunidad: Al acto no solo asistieron figuras políticas, sino también habitantes locales que recordaron la cercanía del exmandatario con la comunidad ranguina.
A dos años del suceso que conmocionó al país, la figura de Piñera sigue generando análisis sobre su gestión en las grandes crisis nacionales, pero este acto en particular se centró en la dimensión humana y familiar. Cecilia Morel agradeció las muestras de cariño y el respeto con el que la comunidad ha resguardado la memoria de su esposo.
«Este lugar, que tanto amó, hoy guarda un pedazo de su historia», señalaron asistentes durante la ceremonia de instalación de la placa.