Tras ser diagnosticada con leucemia a los 3 años, Javiera Riquelme (15) logró vencer la enfermedad tras un largo camino de resiliencia y el apoyo fundamental de una cadena de favores internacional.
«Para mí significa un cierre a una etapa y el inicio a otra; el campanazo era algo que llevaba esperando hace más de 12 años», comentó con emoción Javiera Riquelme, quien el pasado miércoles 15 de abril protagonizó uno de los momentos más esperados por cualquier paciente oncológico: el tradicional toque de campana que simboliza la victoria frente al cáncer.
La historia de Javiera no ha sido sencilla. Diagnosticada a los 3 años con leucemia linfoblástica aguda —uno de los tipos más complejos de vencer—, la joven y su familia emprendieron un camino marcado por recaídas a los 6, 9 y 10 años, además de un intento de trasplante fallido en 2020 debido a las complicaciones logísticas de la pandemia.
Sin embargo, tras más de una década de tratamientos ininterrumpidos, el éxito llegó gracias a un trasplante de células madre que resultó ser el punto de inflexión.
La recuperación de Javiera fue posible gracias a una compleja red de colaboración:
Fundación DKMS: Encargada de la búsqueda y gestión de donantes a nivel mundial.
Latam Airlines: Facilitó la logística de transporte del material biológico.
Moritz: Un joven ciudadano alemán, 100% compatible genéticamente con Javiera, quien realizó una doble donación de células madre, permitiéndole a la joven una nueva oportunidad de vida. Ambos se conocieron personalmente en octubre de 2023.
Al convertirse en embajadora de la Fundación DKMS, Javiera no quiso dejar pasar la oportunidad de enviar un mensaje a otros niños y familias que enfrentan diagnósticos similares:
«Les diría que no bajen los brazos, no bajen la esperanza, porque el momento del tocar la campana llega. Aunque a veces no sea al instante, sigan haciendo todo con fe, con esperanza de que todo va a ir bien».
Myriam Mellado, madre de Javiera, resumió su sentir en una sola palabra: «Gracias». «Fueron tiempos difíciles, de mucha incertidumbre, pero gracias al equipo de la Red de Salud UC Christus y a la labor de DKMS, hoy podemos decir que Javiera salió adelante», señaló.
Por su parte, la Dra. Angélica Wiestruck, jefa de oncología pediátrica, destacó que estos momentos son un aprendizaje constante para el equipo médico: «Las familias nos enseñan el valor del agradecimiento y de vivir el día a día. Como equipo, sentimos una alegría enorme al devolverles a sus hijos sanos, plenos y con esa salud integral que abarca tanto lo físico como lo emocional».