El Centro de Emprendimiento Colbún lanzó en la comuna un nuevo ciclo de laboratorios que, por primera vez, se dirigió exclusivamente a proyectos culturales, en el marco del programa “Energía para Emprendedores”.
Treinta músicos, audiovisuales, diseñadores y artistas de Coronel, seleccionados entre 200 postulantes, participaron en el Centro de Emprendimiento de Colbún del primer encuentro de un ciclo de ocho laboratorios de capacitación orientado a transformar su talento en negocios sostenibles. La jornada incluyó un conversatorio con tres destacadas figuras de la cultura del Gran Concepción, quienes compartieron su experiencia con los participantes. En este encuentro, artistas, realizadores y creadores se propusieron crecer de manera colectiva: se generaron instancias de diálogo con el mundo de la cultura y espacios para conversar entre pares y compartir ideas.
La decisión de enfocar el programa en la cultura surgió de un diagnóstico: cuando las postulaciones bordeaban las 400 personas por convocatoria, el CEC constató que solo alrededor del 10% correspondía a proyectos creativos, un segmento con brechas propias. Claudio Inzunza, director del Centro de Emprendimiento Colbún en Coronel, explicó: “Quisimos hacer este nuevo llamado a la industria creativa porque identificamos varias brechas”. Entre ellas, señaló que cerca del 80% de los emprendedores creativos no formaliza su negocio y termina sin claridad sobre sus propias ganancias. Para cerrar esa brecha, el programa diseñó un recorrido de ocho laboratorios de capacitación que culminará con la entrega de diez capitales semilla de un millón de pesos cada uno.
Durante la jornada se destacó la colaboración entre pares. Entre los asistentes se encontraba Jorge García, actor de profesión y creador de Vértice, una plataforma de streaming de contenido audiovisual en formato vertical. Para él, la oportunidad de obtener herramientas comerciales es crucial. “Lo más interesante de esta propuesta son los talleres, que son totalmente informativos, de marketing y, sobre todo, para quienes somos artistas de alguna manera y no conocemos las áreas que nos podrían ayudar a crecer”, comentó.
Asimismo, surgieron conexiones entre los participantes. Javiera Jiménez, una de las asistentes del programa y creadora de Catapulta.cl, comentó la importancia de tener los conocimientos para formalizarse ante el Servicio de Impuestos Internos y de llevarse las experiencias de otros como aprendizaje. “Es maravilloso poder conocer personas que ya han pasado por lo que uno está viviendo”, comentó. Por su parte, José Beltrán, creador de JLab Soluciones, dedicada a sistemas interactivos de aprendizaje, celebró la oportunidad de abrir puertas tras conversar con exponentes de la cultura consolidados a nivel regional. “La cultura hoy en día se está perdiendo bastante, y que existan instancias que la fomenten de esta forma también me da una buena impresión para el futuro”, agregó.
La mirada de los referentes culturales
Los invitados al evento para colaborar con los proyectos de los asistentes fueron figuras importantes del mundo cultural del Gran Concepción, quienes llegaron a compartir sus experiencias y resolver las dudas de los participantes. Este fue el caso de Fernanda Castillo, directora ejecutiva del Teatro Biobío, quien señaló que “muchas veces se comprende la cultura como un gasto y, finalmente, quienes la desarrollamos y trabajamos en ella sabemos que también es una inversión”.
De la misma forma, Claudia Pino, directora del Festival Internacional de Cine de Lebu, valoró la iniciativa de Colbún de generar economía local y afirmó: “hemos generado contactos, así es que vernos las caras, estar conversando de tú a tú con las personas, eso es impagable”.
Otro de los invitados al conversatorio fue Daniel Gómez, dueño de la reconocida Bodeguita de Nicanor, quien entregó consejos para quienes están iniciando este camino de fusionar el arte con el emprendimiento. Al respecto, alentó: “Que luchen, que sean capaces de llegar hasta el final, de mantenerse, de saber crecer, de saber apoyarse, de tomar buenas decisiones”, pues los errores son propios del rubro y, a partir de ellos, hay que mirar hacia adelante. Valoró especialmente este encuentro por la posibilidad de recibir retroalimentación entre pares del rubro: “creo que la mejor forma de aprender es de las experiencias de otros, porque si no, te caes todo el rato”, reflexionó.
