Un demoledor informe de la Contraloría General de la República dejó al descubierto graves anomalías en la gestión del alcalde de Lota, Jaime Vásquez, en el marco de la entrega de ayudas sociales publicitadas tras los incendios forestales que afectaron a Penco y Lirquén.
De acuerdo con el documento de fiscalización, el jefe comunal utilizó insumos y recursos destinados originalmente a la comuna de Lota —entre ellos colchones y bolsas de golosinas— para desplegarse mediáticamente en las zonas amparadas por la emergencia, en lo que ha sido calificado como un afán de figurar frente a las cámaras y redes sociales utilizando bienes de origen público.
El informe del ente contralor detalla que las golosinas entregadas a niños en Penco y Lirquén correspondían a insumos adquiridos mediante una subvención municipal de $120 millones de pesos para la actividad navideña de Lota. Entre los antecedentes examinados, la Contraloría constató la asignación irregular de 2.600 bolsas de dulces para autoridades municipales —incluidas 2.000 bolsas destinadas directamente al alcalde— sin que exista respaldo alguno de su destino ni acta de entrega que acredite beneficio para los niños lotinos.
Misma situación ocurrió con la entrega de colchones exhibidos por Vásquez en las zonas siniestradas de Penco y Lirquén, los cuales formaban parte de las ayudas de emergencia gestionadas ante Senapred para familias vulnerables y damnificadas de Lota. La Contraloría acreditó una severa falta de trazabilidad e inventario en las bodegas municipales lotinas, observando un faltante de al menos 15 colchones cuyo destino final no pudo ser justificado.
Las pesquisas del órgano fiscalizador pusieron además en la mira la composición del denominado «Comité de Navidad», entidad privada que recibió los $120 millones municipales. La Contraloría confirmó que esta organización está integrada directamente por altos funcionarios y estrechos colaboradores de confianza del alcalde Jaime Vásquez, entre los que figuran directores de unidades clave del municipio.
A pesar de las constantes alertas emitidas por la Dirección de Control Interno sobre el vencimiento de los plazos y la falta de respaldos, la administración de Vásquez omitió exigir oportunamente la rendición de cuentas e instruir las acciones de cobro o restitución de las sumas no justificadas.
Ante la gravedad de los hechos, la Contraloría remitió los antecedentes a las unidades de control externo para un eventual examen de cuentas y el inicio de las acciones disciplinarias que correspondan para determinar responsabilidades administrativas