Publicado el 6 octubre, 2026 a las 10:09 am / Breves / Destacamos / Noticias / 54 lecturas

Alza del combustible presiona los costos del transporte de carga

Por: Prensa Radio Patagual

 

El precio del diésel ha escalado fuertemente a nivel global, llegando a un valor promedio de $1.413 en Chile. Por esta razón, optimizar la conducción, planificar las rutas y mantener los vehículos en buenas condiciones son clave para generar ahorros relevantes en los costos de carburantes y operaciones. 

 

El costo del combustible se ha transformado nuevamente en uno de los principales factores que presionan la estructura de gastos del transporte de carga. En las últimas semanas, el diésel ha registrado sucesivas alzas, en un contexto marcado por el incremento del precio internacional del petróleo y de los productos refinados, además de un tipo de cambio elevado.

 

De acuerdo con los informes de precios de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), el diésel registró alzas de $28,5 por litro a fines de julio, $97,4 en agosto y $89 en septiembre, acumulando un incremento de $214,9 por litro en estos tres ajustes. En paralelo, el precio promedio es de $1.413, y al comparar esta alza con los niveles de otros países de la OCDE, Chile se ubica en el puesto 13 de 28, con un 34,7%, y a nivel de Sudamérica, es el tercero con precios más altos detrás de la Uruguay y Perú. 

 

Por ejemplo, un trayecto entre Santiago y Coquimbo, de aproximadamente 463 kilómetros por carretera, requeriría cerca de 185 litros de diésel considerando un rendimiento de referencia de 2,5 km por litro. Con un precio de $1.413 por litro, el costo de combustible para un viaje de ida y vuelta alcanzaría aproximadamente los $524 mil, sin considerar peajes ni otros costos operacionales. 

 

Alfredo Kameid, gerente general de Grupo Kameid, explica que pequeñas mejoras repetidas en cada viaje pueden transformarse en ahorros significativos. Por eso, más que buscar una única medida, es necesario mirar el consumo como un indicador operacional y trabajar sobre todos los factores que lo determinan, tales como:

– Planificar las rutas antes de cada viaje para evitar kilómetros innecesarios, desvíos y recorridos con alta congestión. También es importante coordinar horarios de carga y descarga para reducir tiempos de espera.

– Reducir los tiempos de ralentí, ya que mantener el motor encendido mientras el vehículo permanece detenido genera consumo sin que exista desplazamiento. 

– Capacitar a los choferes para una conducción eficiente. La aceleración, frenados bruscos y las variaciones innecesarias de velocidad aumentan el consumo. Es recomendable mantener una velocidad estable, especialmente en recorridos de larga distancia.

– Revisar periódicamente los neumáticos. La presión y condición de los neumáticos influyen en la resistencia al rodaje. Por eso, su revisión debe formar parte del mantenimiento preventivo de la flota.

– Mantenimiento preventivo. Filtros, lubricantes, sistema de inyección, motor y otros componentes deben mantenerse de acuerdo con las especificaciones del fabricante. Una falla mecánica puede traducirse en un mayor consumo y también en más tiempo fuera de operación.

– Controlar el peso y distribución de la carga. Evitar sobrecargas y distribuir correctamente el peso contribuye a una operación más eficiente y segura. 

– Incorporar tecnología para monitorear la operación: Sistemas de gestión de flota, telemetría y análisis de datos permiten conocer patrones de conducción, tiempos de detención, rutas y consumo, facilitando la toma de decisiones basada en información.