La regulación, elaborada por el Ministerio del Medio Ambiente, establece plazos graduales para que un total 32 plantas de harina, aceite de pescado y alimento para peces del país incorporen mejores tecnologías para la reducción de las emisiones de olor.
Este martes 17 de junio entra en vigencia la Norma de Emisión de Olores para el Sector Pesquero, una regulación histórica que, por primera vez en Chile, establece exigencias específicas para controlar los olores provenientes de plantas de harina y aceite de pescado y plantas de alimento para peces.
La normativa se aplicará a 32 fuentes emisoras distribuidas en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Biobío, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes. De estas, un total de 12 pertenecen a plantas ubicadas en nuestra región, específicamente en las comunas de Coronel, Lota y Talcahuano.
El seremi del Medio Ambiente de la región del Biobío, Mario Delannays, señaló que “la entrada en vigencia de esta norma es una muy buena noticia para el país y en particular para nuestra región. Permitirá reducir los impactos por olores asociados a la industria pesquera en tres comunas, mejorando la calidad de vida de las personas y promoviendo procesos productivos con mayores estándares ambientales”.
La norma establece dos tipos de obligaciones para el sector. En primer lugar, fija límites de emisión de olor: las fuentes existentes que aún no han modernizado sus procesos deberán reducir sus emisiones en un 70% en un plazo de cuatro años. Las que ya cuenten con tecnologías de abatimiento deberán acreditar un impacto máximo de 5 unidades de olor (percentil 98), y para las nuevas fuentes el límite es de 3 unidades de olor (percentil 98).
En segundo lugar, incorpora exigencias de buenas prácticas operacionales orientadas a prevenir y controlar la generación de olores durante el funcionamiento cotidiano de las instalaciones.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, señaló que «queremos que la industria pesquera siga creciendo, pero de forma sostenible. Por eso esta regulación entrega certeza y gradualidad para que las empresas incorporen tecnología y mejoren sus procesos. El resultado son más de 138 mil personas con mejor calidad de vida y un sector más moderno y competitivo».
La secretaria de Estado explicó que «esta norma entrega plazos graduales para que las empresas pesqueras, que aún no han adoptado medidas de control de olor, incorporen las mejores tecnologías disponibles para aquello. De esta forma en cuatro años reducirán sus emisiones de olor en un 70%, tiempo necesario para hacerlo factible. Así apoyamos al sector a crecer con más altos estándares».
El enfoque de la regulación se basa en las mejores técnicas disponibles, considerando la realidad tecnológica del sector en Chile. El proceso de elaboración se inició en 2019 e incluyó 7 reuniones del Comité Operativo y 5 del Comité Operativo Ampliado —con representantes del sector productivo y gremios—, además de una consulta pública en que se recibieron 120 observaciones ciudadanas.
La fiscalización estará a cargo de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), que publicará el instructivo para el reporte de información requerido a los regulados.
El Ministerio del Medio Ambiente continuará apoyando la implementación mediante actividades de difusión y acompañamiento al sector durante el período de adecuación.
