En dicho terreno, que no está habilitado para levantar viviendas, viven irregularmente 32 familias.
Y si bien desde el Serviu no se entregó una vocería, desde dicha repartición indicaron que 32 son las familias que componen la toma.
De las cuales, cinco corresponden al programa Campamento La Posada: dos con subsidio y otras tres que deben volver a su asentamiento de origen denominado Caracoles.
De las 27 familias restantes, 12 pueden optar a una línea de apoyo en cuanto a subsidios.
Sin embargo, el terreno donde se emplaza la toma no está habilitada para edificar viviendas y es parte del proyecto de edificación del nuevo hospital donde se espera que la empresa instale sus faenas.
Desde la oposición, la diputada de la zona, Flor Weisse, llamó al Serviu a realizar un trabajo coordinado con las familias para así evitar nuevos flancos en esta contingencia.
El terreno tomado, al pertenecer al Serviu, se indicó que se solicitará la restitución administrativa. El documento se está elaborando para ser presentado a la Delegación Presidencial Regional, sin que hasta el momento se conozca de una fecha para su envío.